lunes, 3 de septiembre de 2012
Dieciocho
Los cinco alumnos subieron las escaleras de casa de Elena y entraron en su acogedora habitación. Sus paredes eran azul añil, con cuadros y fotografías colgadas.
Dani y Lucía se sentaron en el suelo, apoyados en la pared. Elena y Alex en la cama y Ainhoa en la silla del escritorio.
- El tema es... La Antigua Grecia.
- Yo he traído una enciclopedia. - dijo ainhoa sacando un gran libro de su mochila.
- Dani y yo, apuntamos la información, Ainhoa busca en su enciclopedia. Y Alex y Elena hacéis la presentación con el portátil. - organizó Lucía.
- Vale. - dijeron todos.
Así transcurrieron dos horas hasta terminar el trabajo. Un largo trabajo que con organización y estudio tendría una gran nota.
- No sé vosotros pero yo estoy muerta de hambre. - decía Ainhoa.
- He traído unos donuts, voy a por ellos. ¿Alguien quiere algo?
- Yo querría un poco de agua.
- Pues ven conmigo. - le indicó la anfitriona a su compañero.
Así Alex y Elena bajaron a la cocina. La chica le sirvió un vaso de agua y, mientras el chico bebía ella cogía la caja de donuts. Se dirigió al cajón junto al que estaba él, agarró las servilletas y cerró el cajón.
- Trae que te ayudó. - dijo Alex tirando de la caja de donuts.
- No hace falta.
- Déjame que te ayude.
- He dicho que no es necesario.
Aquella discusión se estaba convirtiendo en una guerra para ver cuál de los dos era más cabezota. Alex tiraba de la caja insistiendo en ayudar, pero Elena no quería que la viese como a una flojeras incapaz de coger una simple caja repleta de donuts así que se resistía agarrándola con fuerza.Y así en un tirón de la caja por parte de Elena, todas las servilletas salieron volando y quedaron esparcidas por todo el comedor de la cocina.
Los dos compañeros se agacharon y comenzaron a recoger las servilletas arrastrándose a gatas por el suelo.
Ya sólo quedaba una así que los dos se dirigieron con rapidez hacia ella. Miraban fijamente la servilleta sin darse cuenta de que iban a chocar hasta que, claro, se chocaron. Se frotaban sus frentes con muecas de dolor. Ambos estaban a escasos centímetros el uno del otro. Olvidando el choque se miraron a los ojos. Elena podía notar la respiración de Alex. Su corazón estaba disparado. Latía con fuerza y rapidez.
Él y Ella se acercaron lentamente y dejaron que sus sentimientos fluyeran dándose un dulce beso en los labios. Un beso que ató entre ellos un lazo de, nada más y nada menos, que amor. Ambos se separaron.
- Deberíamos subir, nos están esperando. - dijo la chica rápidamente intentando descubrir que era eso que le estaba ocurriendo.
Él era Alex, el chulo y creído del instituto. El que le enviaba una nota a todas las nuevas.
- Espera Elena. - dijo agarrándole de la muñeca.
- Oye no, olvidemos lo que acaba de ocurrir. no sé que me ha pasado. Ha sido un error. - dijo girándose.
- No es divertido vivir con la etiqueta de el chulo de la clase. No soy así. Hace tiempo perdí el control de mi mismo y empecé a hacer tonterías pero ya no soy así. He crecido.
- Yo no he dicho nada de que tú seas así. Sólo digo que lo que ha ocurrido ha sido un error.
- Yo no lo creo así. - dijo Alex dando un paso hacia Elena. - Apártate si quieres. - dijo acercándose más y más. Pero la chica no se apartó. En el fondo sentía algo por él.
Estaba bloqueada. Quería apartarse pero no podía. No hacía más que pensar en lo mucho que deseaba volver a probar sus labios. Oler su aroma. Mirar sus ojos.
Y antes de que pudiera seguir pensando el chico la volvió a besar.
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o.o Otroooo otrooo!!!! Quiero otroooo ajajaja Elena, me encantas *.* Y tu blog maas! ajaja te quiero cariño:)
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